Cómo cargar el lavavajillas para que lave y seque mejor
Dejar espacio para el agua, evitar bloquear brazos rociadores y orientar bien los recipientes mejora el resultado del ciclo.
Dejar espacio para el agua, evitar bloquear brazos rociadores y orientar bien los recipientes mejora el resultado del ciclo.
Una limpieza periódica del filtro ayuda a mantener el flujo de agua y evita que residuos regresen a la vajilla.
Filtro, juntas y superficies interiores concentran grasa y residuos; una limpieza correcta ayuda a evitar olores y pérdida de rendimiento.
El detergente para lavar platos a mano puede producir demasiada espuma y provocar fugas o fallos de funcionamiento.
Puerta, alimentación, entrada de agua y bloqueo del panel son algunos de los puntos que conviene descartar antes de solicitar una reparación.
Filtro, bomba, manguera y conexión al desagüe son puntos básicos que conviene comprobar cuando queda agua en el lavavajillas.
Antes de asumir una avería, revisa filtro, brazos rociadores, carga, detergente y programa de lavado.
El abrillantador, la carga, el tipo de material y la opción de secado influyen directamente en el resultado al final del ciclo.